La semana pasada necesité imprimir nuevas facturas para la empresa, y estando en una ciudad nueva, todavía no conocemos a ningún impresor bueno, así que junto con mi esposa nos fuimos a recorrer algunas calles pensando que encontraríamos varias imprentas.
Dimos con una, entramos, nos quedamos parados medio minuto hasta que la señorita, con una expresión de pocos amigos y diciéndonos con su lenguaje corporal que la estábamos molestando, volteó y sin decir nada se nos quedó mirando. Le pedí una cotización, sacó una carpeta vieja y sucia y sin hacerme más preguntas me dio un precio. No se preocupó por preguntarme qué necesitaba y qué estaba buscando. Sólo me dio un precio. Le agradecí su “amable” atención y salimos de ahí.
¡Qué importante es hacer lo que hacemos con entusiasmo! Aunque estoy seguro que a esa chica no le encantaba su trabajo, lo que sí sé es que si no le queda de otra porque lo necesita, su actitud puede cambiar y lo puede hacer con la energía y entusiasmo necesarios para pasársela mejor, y de paso dar un mejor servicio.
Y hablando de entusiasmo, ¿qué les parece la siguiente frase de Ralph Waldo Emerson?
“El entusiasmo es uno de los motores más poderosos del éxito. Cuando hagas algo, hazlo con toda tu mente. Pon toda tu alma en ello. Imprímele tu personalidad. Sé activo, sé energético, sé entusiasta y fiel, y alcanzarás tu objetivo. Nada grandioso puede alcanzarse sin entusiasmo.”















