Uno de mis negocios es la distribución exclusiva en México de la marca Littlearth, un concepto de accesorios trendy fabricados a partir de materiales reciclados. Durante la semana pasada estuvimos exponiendo la marca en la feria Espacio Sede del Regalo, organizada por SALPRO, en el Centro Banamex de la Ciudad de México.
Una de las cosas que a mi esposa y a mi nos gusta de las ferias, es poder saludar a los conocidos y amigos, platicar un poco sobre cómo nos ha ido y lo que esperamos en los próximos meses. Para mi sorpresa, algunos de los que nunca faltaban, esta vez no estuvieron, y había algunos lugares vacíos, señal de que no habían logrado vender todos los lugares disponibles.
Platicando con mi esposa sobre esta situación, nos pusimos a pensar en las posibles razones. Para mí, la diferencia es la mentalidad con la que se está enfrentando la situación económica nacional y mundial. Hay quienes se están enfocando en sobrevivir y hay quienes nos estamos enfocando en resurgir.
Así como en la naturaleza existen procesos necesarios para la eliminación de las especies “débiles”, yo creo que estas crisis sirven para lo mismo: depurar a las empresas y dejar sólo a aquéllas que merecen seguir.
Algunas de las cosas que podemos hacer, como pequeños negocios, para no sólo mantenernos sino resurgir, son:
1. Actúa como un prospecto de cliente tuyo o pide a algún conocido que lo haga, y llama a tu negocio. Evalúa la forma en la que tú o tu secretaria/asistente contestan el teléfono. ¿Recuerdas lo frustrante que es cuando alguien del otro lado del teléfono no te atiende bien? Un buen tip es atender todas las llamadas sonriendo, porque aunque no lo creas, se nota.
2. Establece sistemas que te ayuden a saber exactamente qué hacer con un cliente existente o con un prospecto. Hace unos meses conocí a una persona que me ofrecía un servicio que buscaba. Le pedí que me llamara la siguiente semana… y sigo esperando su llamada (es un decir, por supuesto que ya no voy a hacer negocios con él). Una vez que tengas una tarjeta de un prospecto o conozcas a alguien que podría convertirse en tu cliente, es importante que sepas a los cuántos días debes volver a llamar o enviar información.
3. Haz una encuesta preguntando a tus clientes que califiquen la interacción con tu negocio del 1 al 10, siendo el 10 la calificación perfecta. Una vez que te den su calificación, pregunta qué tendrías que hacer para que te calificaran con un 10. Reúne toda la información y toma acciones que te lleven a ser excelente en tu industria.
4. Escribe o llama a clientes, prospectos, amigos y conocidos y pregunta si conocen a alguien que podría estar interesado en tu producto o servicio. Aquí, tus clientes serán los mejores, ya que si te recomiendan, es porque están contentos contigo. Una buena opción es dar tus datos de contacto para que se los pasen a quiénes creen que podrían estar interesados.
Estas son sólo algunas cosas que podemos hacer y que no representarían una inversión monetaria grande. ¿Se te ocurre alguna otra?




