Hace unos días platicaba con una emprendedora que me dijo:
“¡Estoy desesperada! Necesito clientes… ¡Me urge!”
¿Te ha pasado?
A mí sí. La entiendo.
El problema era que entre más los necesitaba, menos los atraía. ¿Qué curioso, no? Tiempo después entendí por qué:
1. Cuando NECESITAMOS algo le estamos cediendo a ese algo el poder de hacernos felices, de satisfacernos, cuando en realidad el éxito de nuestro negocio depende sólo de nosotros.
2. La desesperación, por mucho que la queramos disimular, se nota. Los clientes la detectan y saben que les queremos vender sólo porque tenemos cuentas que pagar y gastos que cubrir.
3. Existen 2 tipos de acciones que podemos tomar: por desesperación o por inspiración. Cuando necesitamos clientes, es muy común que empecemos a ofrecer descuentos, ofertas y otras cosas para ‘ayudarnos’ a vender, es decir, actuamos por desesperación, y una vez más, sólo demostramos nuestra desesperación y terminamos por dañar nuestra imagen y prestigio.
4. La desesperación y la necesidad vienen de enfocarnos en lo que NO tenemos, en lo que nos hace falta. Así, nuestra atención está en escasez, en falta de clientes, y si nuestro cerebro sólo ve lo que está buscando, pues sólo vamos a experimentar situaciones que nos confirmen que nos hacen falta y que los necesitamos.
¿Y entonces, qué puedes hacer en este caso? De que los necesitas, los necesitas. Un negocio sin ingresos, simplemente no funciona.
1. Enfócate en los clientes que ya tienes. Búscalos y pregúntales por qué son tus clientes, qué haces bien, qué problema les solucionas y qué otros productos y/o servicios les puedes ofrecer.
2. Tómate un tiempo para hacer una lluvia de ideas sobre qué productos y servicios nuevos puedes ofrecer, así como formas de promocionar tu negocio y conseguir más clientes.
3. Revisa tus salidas de dinero (gastos y costos) y ve de qué manera puedes reducirlos. Esto es bueno no sólo durante momentos en los que los clientes no abundan.
4. Enfócate en actividades de promoción y marketing de tu negocio. Es muy común que en tiempos de ingresos bajos, una de las inversiones que se dejan de hacer es precisamente la más importante: la publicidad.
Finalmente, recuerda que lo importante es no desesperarte y que es vital que te enfoques en oportunidades y actividades que te pueden redituar en un aumento del número de clientes y del número de ingresos, pero hagas lo que hagas, no actúes por desesperación.






