El miedo puede convertirse en un gran obstáculo en los negocios.
Puede evitar que te animes a empezar ese negocio con el que sueñas. Puede evitar que hagas lo necesario para expandir y crecer tu empresa. Y también puede evitar que promociones adecuadamente lo que haces para así atraer clientes nuevos.
Cuando tenía 15 años fui con toda mi familia a Walt Disney World en Orlando. He de confesar que siempre le tuve miedo a los juegos mecánicos, especialmente a aquellos con grandes giros y caídas. En aquel entonces había una atracción que acababan de estrenar y era la gran sensación: The Twilight Zone Tower of Terror. Basado en el show de televisión del mismo nombre, incluye una caída libre de 13 pisos. Pues bien, llegado el momento de subirnos, simplemente dije NO. ¿Por qué? Por miedo.
Mi hermano y mi papá subieron y al bajar se veían felices, pero yo no pude vencer a aquella voz dentro de mí que me decía que no lo hiciera.
La verdad es que yo solo me privé de pasar un buen rato y divertirme, como lo pude comprobar 3 años más tarde cuando volví y entonces sí me convencí de que lo peor que podía pasar era que no me gustara, pero nadie me lo iba a contar.
Ya como empresario, el miedo también me atormentó. A pesar de estar preparado, de saber y conocer lo que hago y de entender que mi pasión es ayudar a otros a tener negocios exitosos que les permitan llevar una buena vida, tenía miedo de empezar Atracción de Clientes.
Un poco más y mis miedos hubieran evitado que tuviera el negocio de mis sueños.
Y aunque todos sufrimos alguna vez con ésto, lo bueno es que con un poco de esfuerzo y la estrategia correcta, podemos sentir el miedo, usarlo a nuestro favor y hacer lo que queremos hacer.
Mentalmente, el miedo dispara todos esos pensamientos negativos y preocupaciones, como:
- ¿Y si no soy lo suficientemente bueno?
- ¿Y si no sé todo lo que hay que saber?
- ¿Y si no funciona?
- Nadie me va a contratar.
- ¿Y si me contratan, pero no hago bien el trabajo?
- ¿Y si los clientes no me pagan?
- ¿Y si no gano lo suficiente?
¿Alguna de estas frases te suena familiar? Y estoy seguro que puedes agregar otras…
Lo malo es que el miedo no sólo se queda en la mente, sino también repercute en el aspecto físico. Lo primero que se puede notar es un aumento en la presión sanguínea y tensión en los músculos, que obedece a una reacción instintiva para protegernos del peligro, pero también podemos sufrir de dolores de cabeza, mareos, depresión, dolores musculares, etc.
Es más, si hasta ese punto no haces algo para confrontar el miedo, el estrés generado debilitará tu sistema inmunológico haciéndote más propenso a enfermedades.
Entonces, ¿qué puedes hacer para vencer el miedo y avanzar?
- ¿Qué consejo le darías a alguien más en tu misma situación? Cuando damos consejo a alguien, tendemos a ser más “realistas”, analizando todos los puntos de vista y siendo fríos en cuanto a lo que se debe hacer. Imagina que alguien más necesita de tu consejo sobre la misma situación ¿qué le dirías?
- Piensa en un plan B. Aunque soy un optimista hecho y derecho, a la hora de tomar riesgos siempre es buena idea tener un plan alterno de acción. Piénsalo y estructúralo para usarlo en caso de que lo que quieres hacer no funcione.
- Imagina qué es lo peor que podría pasar. La mayoría de las veces, el peor escenario resulta no ser TAN malo, y siempre hay algo que se puede aprender de los llamados “fracasos”. Cuando te des cuenta que nada verdaderamente malo podría pasar, tu miedo se reducirá.
- Recuerda éxitos pasados. Lo dijo José José, ya lo pasado, pasado… y aprendido. Recuerda situaciones o experiencias en tu vida en las que te animaste a intentar algo y funcionó. Presta especial atención a cómo te sentiste cuando lo lograste y date cuenta que si tuviste éxito al menos una vez, puedes volver a tenerlo.
Cuando lo que queremos es crecer nuestro negocio, tener más y mejores clientes y ganar mucho dinero, debemos hacer e intentar cosas nuevas. Pero lo desconocido genera incertidumbre y, muchas veces, miedo. Pero lo importante es aprender a sentirlo, a calcular el riesgo, a prepararnos para emprender esas nuevas ideas y hacerlo con toda nuestra energía. Si al final no resulta, habremos ganado experiencia.
Y tú, ¿tienes alguna experiencia con el miedo en tu negocio? ¿Te afectó? ¿Cómo lo superaste?
Comparte tus pensamientos en la sección de comentarios.





[...] 3. No haberme subido a varios juegos en mi primera visita a Disney World. [...]