Como dueños de nuestro negocio, lo que buscamos es aumentar nuestras ventas y aumentar nuestras utilidades, para ello, intentamos ser creativos, identificamos a nuestro cliente ideal, sacamos anuncios en el periódico, volanteamos y mil cosas más con tal de atraer clientes. Pero existe “un arma” muy poderosa y a la vez desaprovechada, de la cuál deberías echar mano para hacerte a ti y a tu servicio más atractivo.
Hace relativamente poco nos mudamos (mi esposa y yo) a Querétaro, México. ¿Por qué nos cambiamos? Buscando una mejor calidad de vida, pues la Cd. de México, con todo y que es hermosa, calidad de vida ya no ofrece mucha. Antes de venirnos, por “coincidencia” conocimos a muchas personas que también se habían mudado al mismo lugar y otras que acababan de huir de ahí. Les hacíamos muchas preguntas sobre tips, lugares para hacer compras, recomendaciones, la gente, etc., y algo que recuerdo bien era que algunos me decían que la gente de Querétaro no era amigable, y mucho menos con los “chilangos” (para mis lectores fuera de México, chilango es un término despectivo para referirse, equivocadamente, a los habitantes de la Cd. de México).














