Probablemente el aspecto más temido de muchos al momento de vender son las objeciones. Presentamos nuestro servicio, todo lo que podemos hacer, lo buenos que somos haciéndolo, lo que otros clientes han dicho, y de un momento a otro la persona que nos está escuchando dice: “Sí, pero…”
Si tu proceso de ventas está bien armado, basado en tu propuesta única de venta, así como en todos los beneficios que las personas obtienen y, lo más importante, la persona cumple al 100% con el perfil de tu cliente ideal, no tendría por qué haber objeciones, pero la realidad es que como vendedores, siempre tendremos que lidiar con ellas. Desde la calidad de nuestro servicio, pasando por nuestras políticas hasta el precio que ofrecemos, pueden ser motivos para “frenar” a nuestros prospectos antes de convertirse en clientes.
Lo bueno de todo es que existen pasos muy claros y prácticos para manejarlas, pero antes de presentarlos, me gustaría tomar en cuenta un par de cosas:
- A lo que le das tu atención, crece. Así que procura conocer al menos las 5 objeciones más comunes de tus clientes, aprende a contrarrestarlas, y olvídate de ellas. No esperes el momento de que aparezcan, da tu energía al proceso de venta y a los beneficios de tu servicio, pero no estés con el pendiente o el temor de que en cualquier momento aparecerán. Si un problema (objeción) tiene solución, no tiene caso preocuparse.
- Los problemas en la vida hay que enfrentarlos cuando son pequeños. Lo mismo sucede con las objeciones. Es mucho mejor mitigar sus efectos, solucionarlas o incluso “vacunarlas” antes de que aparezcan.
Pero cuando sí surjan objeciones, como dije anteriormente, hay formas muy efectivas de manejarlas, y a continuación te presento estos siete pasos:






