Dime con quién andas, y te diré quién eres.
¿Cuántas veces escuchamos decir eso a nuestros padres o maestros cuando crecíamos? No sé cuántas, lo que sí sé es que la preocupación que podrían haber sentido nuestros padres por las personas con las que nos rodeábamos, estaba bien fundamentada. La sabiduría popular rara vez se equivoca.
Y algo que también es cierto es que esa frase sigue vigente hoy que somos unos adultos hechos y derechos, y encima de todo, empresarios. Las personas con las que pasamos la mayor parte del tiempo, de una u otra manera influyen en nuestra vida, y específicamente hablando de negocios, en los resultados que obtenemos. ¿Qué te parece la siguiente cita de Jim Rohn?
“Debes hacerte estas preguntas todo el tiempo: ¿de quién estoy rodeado? ¿qué me están haciendo? ¿qué me hacen leer? ¿qué me hacen decir? ¿a dónde me están llevando? ¿qué me hacen pensar?, y lo más importante ¿en quién me están convirtiendo? Después, hazte la gran pregunta: ¿está bien todo eso? Tu vida no mejorará por suerte, mejorará por los cambios que estés dispuesto(a) a hacer.”
Jim Rohn, 1930-2009, autor y conferencista.
Así que para esta semana sugiero que hagamos un análisis y reflexión sobre las personas con las que compartimos nuestro tiempo y seamos objetivos al decir si están aportando algo a nuestras vidas o sólo nos están deteniendo en nuestro crecimiento.
(Y quizá también quieras echarle un ojo a este artículo sobre qué hacer con las 10 personas más cercanas a ti.
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